Jessica Maciel, influencer famosa en TikTok y Facebook conocida por su pasado de trabajo sexual en la calle y como una de las primeras mujeres trans operadas en Argentina, entró ayer como nueva participante a Gran Hermano, generando desconcierto y reacciones intensas en la casa.
Maciel convocó a todos al centro de la casa, se presentó diciendo que ya ganó al estar ahí, que no vino a competir ni llevarse mal con nadie, sino a convivir y hacer reír, aunque advirtió que eventualmente habrá puteadas. Sin embargo, miró a la cámara y confesó que no crean las palabras lindas que dijo, revelando su estrategia competitiva.
Panelistas como Romy, Analía y los hermanos Martínez destacaron su fuerte carácter, competitividad y historia de vida marcada por marginalidad, rechazo familiar y éxito en redes que le permitió dejar la calle. Tienen miedo de su intensidad y posible quilombo, pero la ven como líder potencial que armará su grupo sin alinearse a Janina Sili o Andrea del Boca.
La charla derivó en discriminación contra trans: menor acceso laboral pese a ley de cupo trans del 1% en empleo público (Diana Sacayán y Lohana Berkins), violencia policial pasada y rechazo social. Recordaron a activista Mariela, que crió 23 chicos de la calle, y cuestionaron hipocresía liberal en contrataciones.