La jefe de gabinete rompió el silencio y pidió disculpas por un error cometido, en medio de una semana complicada para el gobierno que incluyó su viaje a Uruguay en avión privado.
Los conductores destacaron que bastaba con admitir la equivocación y contradecir declaraciones previas, algo sencillo que no hizo inicialmente. El presidente le dio respaldo simbólico vía redes y ahora la acompaña en Córdoba.
Se describió como la tormenta perfecta para el gobierno, con errores propios pese a la falta de oposición fuerte, y se anticipó mostrar la entrevista completa donde respondió preguntas clave sin exhibir pasajes.