El expresidente brasileño Jair Bolsonaro, preso con 27 años de condena, fue internado en terapia intensiva por bronconeumonía bacteriana tras vómitos el viernes, con secuelas de un apuñalamiento de 2018 que también causó falla renal.
Los médicos informaron mejoría pero no dan el alta; su familia pide prisión domiciliaria por su estado de salud.
Encuestas muestran empate técnico entre su hijo Flavio Bolsonaro y Lula da Silva de cara a elecciones de octubre.