Fito Páez congregó a 300.000 personas en un recital gratuito en Rosario, récord histórico nunca alcanzado por él ni comparable salvo al cierre de campaña de Alfonsín en 1983 con 350-400 mil.
Representa el 25% de la población rosarina de 1,3-1,4 millones, destacando su conexión con el público argentino más allá de lo local, atrayendo incluso de otras provincias.
Las canciones de Fito trascienden generaciones, penetrando en la juventud y afirmando que artistas de esta categoría forman la cultura e identidad del país.