En La cocina rebelde, los conductores arman una ensalada fresca con hojas de espinaca bien lavadas, peras cortadas en fetas finas, nueces tostadas y queso azul desmenuzado. El aderezo consiste en aceite de oliva, reducción de aceto balsámico, sal y gotitas de limón para activar el hierro de la espinaca y mejorar su absorción gracias a la vitamina C.
Destacan los beneficios nutricionales: un puñadito de 30 gramos de nueces tostadas aporta ácidos grasos omega 3 antiinflamatorios, ideales para mujeres mayores de 40 años, regula la digestión y la función neurológica. Recomiendan tostarlas en horno bajo para activar nutrientes y llevar una porción en bolsita en lugar de snacks industriales.
La espinaca ofrece hierro biodisponible con limón, similar a lentejas o cerezas. Alternativas incluyen frutillas o miel si no hay reducción de aceto. Todos prueban y elogian el resultado emulsionado, describiéndolo como espectacular y fresco.
Los participantes exclamaron lo rico que quedó, con las verduritas y salsita perfectas, cerrando el segmento con entusiasmo.