Carmiña Masi fue expulsada de Gran Hermano por comentarios racistas contra la participante paraguaya Madinga, aludiendo a esclavitud y bajar de un barco. El panel critica su soberbia al salir, insistiendo en que la echaron y no la sacó el público, y destaca que su familia anuncia acciones judiciales.
En Paraguay debaten la medida: algunos ven doble vara al permitir exposiciones íntimas o insultos previos como llamar perra o exponer infidelidades, mientras otros condenan el racismo como inaceptable. El hermano de Carmiña reconoce error y pide disculpas, negando crianza racista, pero el panel menciona antecedentes como burlas al guaraní y escándalos.
Panelistas repasan videos de repercusiones, cuestionan risas de compañeros como Emanuel durante los dichos, y comparan con otros incidentes no sancionados como transfobia o venta de drogas. Critican que Carmiña basa carrera en polémicas y que marcas la evitan.
Muestran cruce en Baila Conmigo Paraguay donde Silvia Zuller llora y discute con Carmiña, llamándola maleducada. Zuller cuenta en vivo su historia pasada: reemplazó a Carmiña en programa, la puso celosa, la insultó al aire llamándola puta y la boicoteó por resentimiento.
Zuller niega llegar tarde a ensayos, acusa violencia psicológica de Carmiña bancada por productores como Alejandro Stoessel, y dice que hizo mal a propósito un juego para irse. Panel coincide en que Carmiña es arrogante y mereció expulsión.