La casa de Gran Hermano explotó en tensión tras la eliminación de Nick cuando alguien se rió de su salida. Nazaret increpó a la responsable y el ambiente se calentó.
Edu se quebró en llanto desconsolado, aconsejando a sus compañeros jugar con pasión pese a las humillaciones y estrategias sucias. El conductor destacó el quilombo en vivo con griterío.
Sol recibió críticas por ser fría y manipuladora en su juego, mientras otros defendían no insultar pero reconocer comportamientos negativos. Brian intentó calmar las aguas.
Los panelistas comentaron cómo las caretas cayeron y la competencia se puso picante después de la partida de Nick.