Las autoridades de Ecuador implementaron un toque de queda en Guayaquil y otras provincias como Guayas, Los Ríos, El Oro y Santo Domingo de los Tsáchilas para contener la peor crisis de violencia por grupos criminales.
La medida rige por 15 días, inicia a las 23 horas locales y prohíbe la circulación, con detenciones para desobedientes. El transporte público cesó a las 21:30 horas, obligando a peatones a usar taxis improvisados.
Locales comerciales resistieron abiertos hasta el último minuto para minimizar pérdidas, mientras algunos esperaban flexibilidad en la aplicación.