Un dron atacó el hotel Al-Qasid en la Zona Verde de Bagdad el lunes 16 de marzo, generando humo y llamas según fuentes de seguridad iraquíes.
El incidente se suma a cohetes contra la embajada estadounidense en la misma área, intensificando tensiones. La embajada había instado a ciudadanos a abandonar Irak tras ataques previos.
La escalada refuerza preocupaciones por seguridad diplomática y estabilidad regional en Medio Oriente.