Eduardo, un remisero de 53 años, fue asesinado de un disparo en la pierna mientras caminaba al trabajo en busca de su compañero, asaltado por dos delincuentes que le robaron el celular tras forcejeo.
La hermana Laura contó que Eduardo trabajaba 12 horas por día de lunes a lunes, sin feriados, y era un hombre ansioso por llegar temprano; vecinos alertaron que llegó con vida a la policía pero murió en el hospital.
La cuñada recibió mensajes falsos desde el celular de Eduardo respondidos por los ladrones; la policía detuvo primero a uno y al segundo cuando fue a la comisaría como familiar preguntando por el primo detenido.
Amigos y familia destacaron su vida trabajadora, rechazan planes sociales y critican la impunidad de la justicia, fiscales y jueces que liberan rápido a delincuentes, llamándolos "ratas" que arrebatan vidas por un celular valuado en 20-30 mil pesos.