Corea del Norte permanece en alerta máxima ante posibles ataques de Estados Unidos tras lo ocurrido con Irán, mostrando imágenes de la hija de Kim Jong-un junto a su padre en el lanzamiento de misiles para demostrar preparación.
La puesta en escena honra la tradición norcoreana, con temor a que Trump decida atacar a continuación, pero el país posee bombas atómicas y misiles nucleares que disuaden cualquier agresión.
Se enfatiza que no son juegos artificiales ni juguetes, sino armamento real de la heredera y sucesora.