Carmiña Masi enfrentó un debate tenso en programas argentinos donde panelistas rechazaron sus disculpas por el comentario racista sobre esclavos dirigido a Mavinga en Gran Hermano, acusándola de actitud altanera y combativa al salir de la casa y de no registrar el daño acumulado de discriminaciones que sufre Mavinga desde niña.
En clips mostrados, Carmiña insistió en pedir perdón repetidamente, dijo que perdón se pide a Dios, defendió que dormía al lado de Mavinga y que chistes así son comunes en privado, pero panelistas como Laura y Georgina la confrontaron por tener pensamientos oscuros a su edad, por racismo impregnado y por minimizarlo como humor o mala suerte, exigiendo reconocimiento genuino sin justificaciones.
El panel destacó que Carmiña no entiende el dolor de Mavinga expresado en '¿qué te hice?', comparó con discriminaciones acumuladas como a judíos o gays, y criticó su defensa agresiva llamando caretas a todos y ofreciéndose a arrodillarse o ser crucificada para probar sinceridad, mientras preocupa que redes minimicen el racismo.
Avanza un juicio penal al marido de Mavinga, el novio de Carmiña llega para apoyarla considerando excesiva la crítica argentina, y en Paraguay la ven blanda; panel evitó juicio total pero cuestionó casos previos de burla al guaraní sin disculpas, mencionando a Anamá Ferreira como discriminadora y ejemplos como Marce Faudale que sí se disculparon bien.
Fuera de cámara lloró en corte con Vero Lozano, pero al aire se mostró defensiva; el lunes llega al programa, generando debate si confrontar o no.