Carmiña Macias explicó en LAM que entró a Gran Hermano buscando respuestas profesionales a frustraciones en su carrera, aunque le va bien en Paraguay con programas de espectáculos y radio.
Buscaba que Mirta Legrand la conociera para invitarla a su programa, y realizó casting con prueba de cámara. Negó ser acomodada y aclaró rumores sobre su ingreso. Admitió ansiedad por lograr más después de 20 años en medios.
Contó anécdotas del baño en la casa, que mejoró su sistema digestivo, y su pánico inicial. Elogió el programa LAM como recreo y fuente de aprendizaje para su propio show, criticando a sus panelistas por ser tibios.
Mencionó querer ser corresponsal de guerra y tener un panel más picante como el de LAM.