El verano volvió con fuerza a Buenos Aires con temperaturas de hasta 38 grados y sensación térmica de 36 grados, alta humedad que lo hace muy pesado como en enero.
Reportero en la calle confirma el calor agobiante y menciona posibilidad de lluvias mañana, aunque atardecer podría bajar un poco la temperatura.
Presentadores esperan que refresque al caer la noche mientras planean volver a mostrar la ciudad.