El gobierno de la Ciudad de Buenos Aires eliminó el viernes el impuesto a los sellos del 1,2% que se aplicaba a la financiación de saldos en tarjetas de crédito.
La medida responde a una morosidad creciente con 15 meses consecutivos de aumento, llegando al 70% en electrodomésticos y 20% en créditos fintech.
La morosidad empresaria se triplicó en el último año en un contexto económico mixto con expansión en sectores como minería pero crujidos en otros.