Betty, una mujer con problemas en la rodilla que le impide correr a refugios, instaló una carpa en el estacionamiento del Mobile Business Center en Tel Aviv, convertido en hogar para más de 400 personas que buscan protección ante posibles bombardeos.
Describe su rutina diaria: se levanta, usa baños comunes, desayuna, va a su casa cercana a ducharse rápido, lleva colchón inflable, ropa extra y hace voluntariado en la comunidad solidaria apoyada por el municipio de Tel Aviv, que provee colchones y carpas.
Expresa esperanza en una paz mediante negociaciones y acuerdo verbal, destaca madurez ganada en su tercera guerra, apoyo mutuo entre israelíes y deseo de no huir sino quedarse pese a dificultades como su hija varada en Perú sin vuelos de retorno.