Un grupo de argentinos liderado por Marcos Cabezas opera en Líbano una casa de misericordia que atiende a más de 150 personas vulnerables, incluyendo ancianos, discapacitados, adictos y ahora 70 familias refugiadas del sur por la guerra, mayormente mujeres y niños africanos.
La casa, única junto a las hermanas de la Madre Teresa en recibir sin cobrar ni condiciones, enfrenta faltantes de agua y electricidad en medio de bombardeos audibles desde Beirut. Cabezas, laico consagrado de Nazarenos Perseguidos, destaca la resignación y paz de los afectados, viviendo el sufrimiento con sentido cristiano.
Relata tensiones por aviones y explosiones, pero siente protección divina para ayudar. Anuncian mudanza a casa nueva al norte para más capacidad y piden donaciones vía Instagram @familianserenaenlíbano y @luismontes.