Cuba sufre un apagón total, el sexto en año y medio, dejando sin luz, internet ni teléfono a toda la isla, con cortes programados que alternan suministro en mitades del país.
Los apagones colapsan transporte público, sistema de salud y educación; la gente camina por altos costos de combustible y falta de buses incluso en La Habana. El turismo en Varadero está destruido por falta de abastecimiento básico y oscuridad constante.
En medio de crisis, protestas se intensifican: en Morón incendiaron una sede del Partido Comunista. El gobierno anuncia conversaciones con Estados Unidos, generando expectativa por posibles acciones de Donald Trump.