En el reality Gran Hermano del Boca, Andrea del Boca relata una anécdota emocional con Luis Miguel en Mónaco durante una consigna de canciones que evocan momentos personales, pero el panel critica que no conectó realmente con la emoción requerida.
Panelistas debaten si participantes como Manuel y Eduardo cumplieron la premisa de emoción genuina, mientras burlan a Andrea por intentar "charlar" su historia y por su vestimenta. Surgió tensión por acusaciones de ego, con cruces sobre dignidad y política en el programa, donde alguien llamó "perritos falderos".
Andrea llora tras críticas a su look en un "concesionario" y acepta ayuda de Daniela para moda, según comentarios del panel que ven necesidad de "fashion emergency".