Carmiña Macias enfrentó en directo a Anamá Ferreira en LAM por su comentario racista sobre el peinado de Mavinga en Gran Hermano, que la llevó a la expulsión. Anamá, de origen brasileño, criticó duramente la falta de arrepentimiento genuino de Carmiña, relató experiencias personales de discriminación como cuando la gente quería ver si su hija era negra y una diseñadora la rechazó por su color de piel, y comparó con leyes antiprejuicio en Brasil donde casos similares llevan a prisión.
Carmiña admitió lo terrible de las historias de Anamá, aceptó la invitación única a visitar organizaciones como Fundación de África y asociaciones marrones en Argentina para concientizarse, y agradeció el gesto constructivo en medio de críticas de otros panelistas como Denise que la tildaron de fría. Anamá enfatizó la necesidad de sentir el dolor del discriminado, mencionando figuras como Martin Luther King y criticando políticas históricas como las de Sarmiento para "blanquear" Argentina.
El intercambio derivó en un cierre conciliador con propuesta de café privado, aplausos para Carmiña y elogios a Anamá como la más cauta en la polémica. Panelistas destacaron el debate sobre racismo en TV abierta como positivo para la sociedad, aunque cuestionaron la expulsión solo de Carmiña y no de quienes rieron el comentario.
Previo a la conexión, el panel mencionó mensajes de Janina de la Torre y Mimi, y peleas con Lali González, mientras Carmiña reveló detalles familiares como la muerte de su padre a los 10 años.