El jefe de gabinete Manuel Adorni generó una fuerte polémica por viajar a Nueva York en la comitiva presidencial junto a su esposa Bettina Anceletti, quien se sumó al avión oficial porque él quería que lo acompañara en un trabajo sacrificado.
Adorni explicó en una entrevista con Eduardo Feinmann que no hubo costo adicional para el Estado por el viaje de su mujer, ya que ella pagaba su pasaje propio y los gastos de hotel y comida salen de su bolsillo. Defendió que el avión presidencial no es un taxi, pero insistió en que su deseo personal no afectó fondos públicos.
El programa mostró contradicciones con declaraciones previas de Adorni en 2024, cuando criticaba el uso de aviones públicos para fines privados como traer familiares o diarios. Victoria Villarroel reposteó en Instagram un mensaje burlón sobre Adorni admitiendo que su trabajo es sacrificado y que el ajuste lo paga la política.
Se anunciaron pedidos de informes y denuncia penal por posible malversación y abuso de autoridad, sumándose críticas de la Asociación del Personal Aeronáutico que lo repudia por hipocresía. Además, surge cuestionamiento por un viaje privado a Punta del Este con su familia y el periodista Marcelo Grandio, cuyo costo de 10.000 dólares genera dudas pese a que Adorni dice que lo pagó de su bolsillo.