Volodímir Zelensky denunció que Rusia lanzó en la última semana 1770 drones de ataque, 1530 bombas guiadas y 86 misiles, incluyendo más de 20 balísticos, en una ofensiva devastadora contra Ucrania.
El presidente ucraniano mostró imágenes de destrucción en diversas regiones y subrayó que el asedio busca quebrar la resistencia del país y asfixiar el espacio aéreo en un momento de extrema fragilidad por falta de suministros de defensa.
Zelensky reveló que cada misil ruso contiene al menos 60 componentes de origen extranjero que llegan de fábricas eludiendo sanciones internacionales.
Ante la escasez de sistemas antiaéreos, instó a la comunidad global a bloquear definitivamente estos suministros tecnológicos para proteger el cielo ucraniano y privar a Rusia de su capacidad para fabricar armamento de precisión en un país devastado.