El volcán Lascar, uno de los más activos del norte chileno, incrementó su actividad sísmica, encendiendo alertas y obligando a autoridades a establecer un perímetro de seguridad de 5 kilómetros alrededor del cráter.
Los cambios en la dinámica interna detectados en las últimas semanas llevaron a un monitoreo constante, aunque no representa peligro inminente para la población cercana.
La zona andina, preciosa y atractiva para turistas, requiere precauciones por su potencial amenaza.