El volcán Kilauea en el archipiélago de Hawái, Estados Unidos, presenta una erupción con lava emergiendo en chorros intermitentes desde el cráter Halemaʻumaʻu.
La actividad se concentra en ese cráter y genera ceniza, humo y partículas de residuos volcánicos que elevan los niveles de contaminación.
Las autoridades mantienen alerta a turistas y residentes, recomendando perímetros seguros, ya que el volcán atrae a miles de visitantes a las zonas habilitadas.
La tecnología permite monitoreo constante y transmisión en 4K de las imágenes del fenómeno natural.