Donald Trump desató la actual guerra regional al romper en 2016 el acuerdo nuclear con Irán alcanzado por Barack Obama y la Unión Europea, según afirma el analista Gabriel. Ese pacto ponía fin al programa bélico nuclear iraní, pero tras la decisión de Trump, Irán retomó el enriquecimiento de uranio.
El viernes previo a los ataques de Estados Unidos e Israel, una negociación en Ginebra mediada por Omán había logrado un borrador donde Irán aceptaba almacenar su uranio enriquecido fuera del país, renunciando al control del material fisionable. Sin embargo, la guerra estalló igual, según reveló el gobierno omaní.
El conductor recuerda la frase del Papa Francisco sobre una "tercera guerra mundial a pedazos". Gabriel describe la situación como una guerra regional involucrando a 17 estados activa o pasivamente, con crisis energética global por cierre del Golfo Pérsico, y potencial escalada si China e India sufren por falta de petróleo.
Vladimir Putin dio apoyo explícito al nuevo líder supremo iraní, desafiando a Trump, pero Rusia mantiene lenguaje diplomático tras condenar los ataques. El multilateralismo está en crisis por la personalidad de Trump, que busca imponerse como líder mundial.