Los transportistas alemanes enfrentan gastos adicionales de hasta 12.000 euros por el alza del diésel, que representa el 25% de sus costos, debido al aumento de 40 céntimos por litro tras la crisis petrolera.
Empresas de contenedores refrigerados para médicos y alimentos negocian diariamente con clientes para trasladar costos, mientras el 85% del transporte de mercancías en Alemania es por carretera y pymes temen quiebras si no repercuten precios.
Consumidores notan subas en gasolineras, con precios cambiando diariamente y competencia de multinacionales; un camionero acusa estafa y busca repostar en Polonia. Gasolineras independientes ajustan una vez al día, alegando locura en el mercado.
Asociaciones exigen investigación a petroleras y reducción de impuestos; el Ministerio de Economía revisará supervisión de la Oficina Federal de Carteles. Transportista Michael Zünkla pide límite de precios como en Hungría o Croacia.