La toma de tierras entre Villa Palito y Villa Constructora en La Matanza creció en cinco años con casas de dos pisos y amenaza de expansión. Vecinos denuncian inseguridad inicial por robos y autos quemados, que ahora se redujeron pero la toma avanzó sobre espacio público que ellos mantenían como polideportivo.
La provincia de Buenos Aires expropia parte del terreno para 304 viviendas del Programa Bonaerense II, pero el cartel tapa el monto de la obra. La construcción cortó la pista de atletismo, cancha de vóley y lanzamiento de jabalina, afectando a niños del barrio que usaban el lugar para deporte y alejarse de la droga.
Vecinos reclaman que el proyecto se haga en un cañaveral vacío pegado a la toma, pero punteros políticos alegan riesgo de usurpación allí para cobrar subsidios aquí. Detrás de la toma surge negocio inmobiliario ilegal con terrenos en venta por 30 millones de pesos en grupos de Facebook.
El informe de Agustina Girón destaca que el polideportivo era un basural previo perteneciente a sindicatos, ahora convertido en polo deportivo tomado a la mitad por viviendas de Kicillof y Espinosa.