Teshuvá o arrepentimiento consta de tres pasos, empezando por tefilá, que significa oración o hablar con el Creador. Dios enviaba profetas como Jeremías, Isaías, Ezequiel, Jonás, Nahum, Abacuc cuando Israel se alejaba por pecados y adoración a dioses extraños, violando el segundo mandamiento de no tener dioses extranjeros.
Juan el Bautista y el Mesías enseñan el camino de teshuvá para volver al Ejad, el único Dios verdadero, Yud Hei Vav Hei. A pesar de abandonos, el Padre levantaba profetas para llamar al pueblo de regreso.
Israel adoró dioses extranjeros como otras naciones, pero profetas los guiaban de vuelta.