La guerra en Irán entra en su tercera semana con bombardeos intensos diarios en Teherán, donde residentes viven con miedo constante durante el ramadán. Comerciantes pierden clientela y unas 100.000 personas abandonaron la capital en los primeros dos días, según Naciones Unidas.
El Alto Comisionado de la ONU para Refugiados reporta más de 3 millones de desplazados en todo el país. Movilidad es difícil, familias preocupadas y situación laboral precaria, pero muchos intentan mantener rutina normal.
Trabajadores de refinerías siguen en puestos pese riesgos, con 90% del personal laborando. Donald Trump anuncia intensos ataques contra Irán la próxima semana, mientras Israel declara fase decisiva de la guerra.