El sindicato SUTERH participa activamente en la marcha por la igualdad de derechos y contra la violencia hacia las mujeres, destacando su evolución desde un ámbito tradicionalmente masculino hacia una mayor presencia femenina en cargos dirigenciales.
Los trabajadores exigen un basta desesperado a la violencia de género y acompañan la lucha del 8 de marzo, recordando la prisión injusta de su compañera Cristina, a quien extrañan y por cuya libertad protestan en la plaza.
Critican la injusticia de la detención de Cristina, que impide su participación, y vinculan esto a las luchas de los trabajadores en general.