Rusia atacó Kiev y regiones ucranianas con más de 400 drones y 70 misiles, causando víctimas, daños en infraestructuras energéticas, residenciales, comercios y escuelas. Explosiones rompieron ventanas y aterrorizaron a familias en suburbios, con cortes de electricidad en tres regiones y ataques también en Sumy, Kharkiv, Dnipro y Nikolaiv.
Volodímir Zelensky acusa a Rusia de intimidar y aniquilar, aprovechando la guerra en Medio Oriente para escalar destrucción en Ucrania mientras la atención mundial se desvía. Kiev teme suspensión de sanciones a petróleo ruso y aplazamiento de conversaciones de paz por el conflicto iraní.
Zelensky urge preparación ante la amenaza rusa.