El policía Rodríguez Lucas de la Policía de la Ciudad derrapó su moto, sacó su arma y disparó tres veces, matando a Juan Cruz Leal de 21 años e hiriendo a su amigo Daniel en Ituzaingó. La recreación mostró la maniobra típica policial de doble tap más un disparo extra, pero el panel la calificó de abuso de autoridad y gatillo fácil, sin intento de evasión ni verificación de amenaza real.
Testigos y el sobreviviente Daniel describieron al policía "sacado" y sobreexcitado, golpeando el piso; se realizó dosaje compulsivo sanguíneo para detectar alcohol, drogas o psicofármacos, con resultados en 7-21 días. El panel rechazó la idea de confusión mutua, insistiendo en que el efectivo actuó como "asesino" sin perspicacia en microsegundos críticos.
Expertos criticaron la falta de formación y vocación en la Policía de la Ciudad, donde entran por necesidad laboral más que por servicio público; invitado Alfredo enfatizó que el arma es la última opción, priorizando vida de terceros, y cuestionó la preparación actual comparada con escuelas antiguas, llamando "policías de cristal" a los frágiles.
Se debatió la integración de ex-policías echados de otras fuerzas, la importancia del apoyo psicológico diario por oficiales y la necesidad de cambio sistémico, como pidió la madre de la víctima: "justicia es que esto no pase más". Reconocieron buenos policías en todas las fuerzas, pero urgieron limpiar "granos" y mejorar entrenamiento.