Pepe Cibrián Campoy cuenta que desde su primer espectáculo en 1969 siempre trabajó con jóvenes talentos, fascinado por su actitud fresca y entrega sin contaminaciones de la profesión.
Explica que de ahí surgieron figuras como Sandra, Ana María Cores, Cecilia, Paola e infinidad más, incluyendo Ligipascos, quienes hoy viven de la profesión, dan clases o dirigen, gracias a la leyenda del teatro, disciplina y compromiso que les inculca.
Pepe enfatiza que al trabajar con él, los jóvenes deben llegar temprano y saberse la letra, moldeándolos con su estilo, aunque ahora el elenco llega antes que él, lo que le genera profunda emoción.