Pedro Sánchez, el único jefe de Estado en Europa que se opuso medianamente a Trump e Israel, perdió elecciones en dos municipios importantes como Castilla y León.
La situación política del PSOE se complica aún más, ya que estaba endeble. Intentaron una movida al estilo Hollywood contra Trump con artistas como Serrata, Almodóvar y una concentración en Madrid, pero nadie asistió.
Lo único positivo para Sánchez es que Vox, la extrema derecha, no creció tanto como se especulaba. Sin embargo, Vox y el PP juntos superan el 50% de los votos.