El panel de chimentos continúa el enigmático sobre una periodista separada de 50 años tentada para conducir un magazine en TV abierta. La mujer tiene una hija con un padre célebre, se casó una sola vez, mantiene buena relación con el padre de su hija, cobra en dólares, veranea donde quiere, no trabaja actualmente en medios ni teatro aunque hizo publicidades, posee poder económico propio, no es modelo ni política.
Revelan nuevas pistas como pelo largo, simpática con el público según le pinte el día, no del grupo de Mariana Fabiani ni de Lissa Agliani, no es Marcela Tauro ni Luciana Rubinska, no botinera, no relacionada con quien "chupó correcta" ni publicidad de juegos clandestinos. El público propone nombres por teléfono y WhatsApp como Silvina Chediek, Mónica Gutiérrez, Adriana Brodsky, Raúl Martorell y Luisa Delfino, pero el panel los desmiente uno por uno.
Destacan que la conductora es amable con su público pese a ser "agrandada" a veces, y que hay noticias que nadie se anima a contar sobre ella. El teléfono del programa explota con acertijos y el rating sube mientras el equipo interno también intenta adivinar.
Mencionan menciones políticas al burlarse de que "las dos kirchneristas del programa" no acertaron, en medio de risas y cruces animados.