La venta de pan cayó un 45% en los primeros dos meses del año respecto al anterior y 2.000 panaderías cerraron en los últimos dos años, con 16.000 puestos de trabajo perdidos. El sector padece aumentos de costos disparados, como un 600% en materia prima y 480% en luz y gas, mientras los precios solo subieron un 150%. En una panadería de Merlo, el dueño Martín Pinto mostró el local vacío un domingo a la hora del mate, sin un solo cliente pese a ofrecer facturas de dulce de leche.
Martín Pinto, referente de la Cámara Industrial de Panaderos, reveló que el kilo de pan cuesta 2.800 pesos y la docena de facturas entre 7.000 y 9.000 pesos en Merlo, mucho menos que en Capital donde llega a 12.000-15.000 pesos. Los espectadores enviaron mensajes confirmando precios altos: 15.000 pesos la docena en Monserrat, 9.000 en Campana y 6.000 en Moreno. Pinto criticó la inflación oficial del INDEC, afirmando que sus proveedores aumentan un 8-12% mensual mientras el gobierno habla de 2,9%.
Los costos fijos explotaron: alquiler pasó de 500-600.000 a 1.600-1.800.000 pesos, luz de 58.000 a 1.200.000 y gas de 70.000 a 1.500.000. Pinto redujo su personal de cinco a dos empleados para no cerrar, aunque estuvo al borde de la quiebra, y negó bajar la calidad pese a la presión. Los abuelos, clientela fiel, ya no compran por elegir medicamentos.
Analistas como Emanuel destacaron que la inflación en alimentos supera el promedio general este trimestre, frenada solo por el bajo consumo, no por estabilidad. Se mencionó la promesa de inflación cero de Caputo para fin de año, pero el gobierno pierde control con subas en combustibles y boletos de colectivo a 1.000 pesos. Pinto insistió en que panaderías cerradas no reabren nunca.