La 98va edición de los Oscars en Los Ángeles implementa un operativo de seguridad triplicado ante la ofensiva de Estados Unidos e Israel en Medio Oriente y amenazas desde Irán. La ceremonia, conducida por Conan O'Brien por segunda vez, genera expectativa mundial pese a las tensiones globales que incluyen múltiples conflictos armados.
Los panelistas destacaron las dudas iniciales sobre si se realizaría el evento, similar a suspensiones por incidentes en la región, y anticipan discursos políticos de actores y directores sobre la guerra, recordando el 7 de octubre de 2023, miles de muertes y 14 militares estadounidenses repatriados recientemente. La ceremonia refleja la incomodidad en Estados Unidos por el impacto en petróleo, economía y vidas.
Entre las favoritas compiten Fábula de Bugonia, Frankenstein, Pecadores y Cómo entrenar a tu dragón de Mason Thomas, esta última taquillera con casi 500 millones de dólares. Otras nominadas incluyen Zutopia 2 y Agente Secreto, prometiendo sorpresas en la alfombra roja de 270 metros de largo y 10 de ancho, que inicia horas antes de la gala a las 21 hora argentina.
Nicole Kidman reveló su ritual: asiste a la iglesia para centrarse antes del maquillador, en una previa marcada por la llegada de estrellas y la vigilancia extrema ante células terroristas globales vinculadas al conflicto.