Guillermo Ortelli se convirtió en leyenda del TC pese a empezar tarde a los 16 años en karting. A diferencia de campeones que inician de niños, Ortelli debutó volcándose en su primera carrera, pero persistió hasta llegar al Turismo Carretera sin títulos previos.
En 1997 cambió de Ford a Chevrolet con bajo presupuesto y sin sponsors definidos. Para la primera fecha de 1998 en Mar de Ajó, corrió con un auto prácticamente blanco, priorizando cuidar neumáticos ante el deterioro por curvas y altas temperaturas.
La carrera fue caótica con múltiples pinchazos y abandonos, incluyendo a Traverso y Fabián Acuña. Ortelli avanzó regularmente y en la última vuelta superó a Emilio Satriano en una definición espectacular para ganar.
Ortelli relató la incertidumbre presupuestaria y cómo el triunfo llegó tras una gestión estratégica de gomas, marcando un inicio épico del año con varios despistes y relanzamientos.
La carrera demandó regularidad extrema por problemas de neumáticos que provocaron numerosos abandonos.