Guillermo Oliveto describió una dualidad coagulizada en la pirámide social argentina con realidades distintas en todas las clases. En focus groups de febrero, el malestar por no llegar a fin de mes se extendió a clases altas y medias altas, algo que antes se limitaba a medias bajas y bajas. Encuestas como Pulso Research indican que dos de cada tres argentinos no llegan bien a fin de mes, y tres de cada cuatro dicen que les cuesta más que antes.
Factores como cambios en precios relativos, servicios caros, combustibles y mora en créditos explican la pérdida de poder adquisitivo. Los argentinos pidieron crédito como antes, pero ahora pagan cuotas sin inflación que las cubra. Esto impacta ventas en pizzerías, supermercados, mayoristas y otros sectores.
Sebastián, dueño de cadena de pizzas con 30 locales, reportó cuarto año consecutivo de caída en ticket promedio, menor calidad en pedidos y boom de delivery con tickets funcionales bajos. Pidió baja de impuestos para reactivar consumo y empleo. Comerciantes notan cambio de hábitos: menos pan, facturas en porciones pequeñas, compras diarias.
Oliveto enfatizó que 2026 es el año de la microeconomía, con macro ordenada pero micro golpeada. Tres sectores (oil and gas, minería, agro) empujan PBI, pero comercio, industria y construcción sufren caídas fuertes y pérdida de puestos. Empresas reordenan costos, buscan eficiencia y nuevos mercados.
Panaderías cayeron 45% en ventas, fábricas suspenden trabajadores al 78% sueldo, locales cierran. Empresarios como Miguel de envases plásticos ven demanda caída sin mejora.