En Irán, las niñas desde los ocho años y nueve meses enfrentan sanciones penales por no usar velo, controladas por la policía de la moral en calles, escuelas y redes sociales, con penas civiles, administrativas y penales que afectan toda su vida pública y privada.
Las mujeres reciben solo la mitad de la herencia, necesitan permiso masculino para salir del país y su testimonio judicial solo vale con otra mujer. Tras la muerte, sus cuerpos valen la mitad en fianzas por homicidio (diye), y pierden custodia absoluta de hijos después de los siete años, quedando como meras cuidadoras.
La invitada Sohwan relató su experiencia infantil en Irán y criticó el régimen post-Revolución de 1979, que instauró esta opresión bajo poder religioso-militar. Antes, bajo el Shah Pahlavi, había libertades de culto, vestimenta y comercio con Occidente, sin policía moral.
Desmintió fake news de bomba en escuela iraní para atacar a Israel y EE.UU., recordando que el régimen envenenó y mató niñas protestantes en 2022 por bajarse el velo o cortarse el pelo contra Ali Khamenei. Hoy, la guerra ofrece chance de cambio radical contra 47 años de represión, donde ni bailan, tienen perros ni ven ciertas películas.
Casos como Mahsa Amini (2022) y Armita Geravand (2023), muertas por policía por velo mal puesto, generaron protestas globales que se aplacaron temporalmente.