Misiles y drones iraníes impactaron en el distrito de Tel Aviv durante la madrugada de este domingo, provocando incendios en vehículos, daños en edificios y al menos dos heridos en Israel, en el marco del 16º día de la ofensiva conjunta entre Estados Unidos e Israel contra Irán.
Israel respondió con una nueva ola de ataques a gran escala sobre el oeste de Irán, bombardeando más de 200 objetivos como sistemas de defensa aérea y almacenes de armas. El ministro de Defensa Israel Katz definió esta etapa como la fase decisiva del conflicto, que suma más de 400 oleadas de bombardeos desde el 28 de febrero. Teherán reivindicó haber golpeado cuarteles de inteligencia y centros de comunicaciones israelíes.
Antonio Guterres, secretario general de la ONU, exigió diálogo y vías diplomáticas para el conflicto entre Israel y Hezbollah en Líbano, afirmando que no existe solución militar y pidiendo detener los bombardeos. El Ministerio de Salud libanés reportó 687 fallecidos por ataques israelíes, incluyendo 98 niños, 62 mujeres y 18 sanitarios.
En el sur del Líbano, particularmente en la ciudad de Tiro, gran parte de la población civil resiste las órdenes de evacuación pese a la destrucción causada por los bombardeos, priorizando sus hogares y recuerdos. Esto agrava la crisis humanitaria con más de 800.000 desplazados en dos semanas.
Estados Unidos bombardeó objetivos militares en la isla de Kharg, clave para el 90% de las exportaciones petroleras iraníes, tras el bloqueo del Estrecho de Hormuz. Donald Trump amenazó con atacar la infraestructura petrolera si Irán interfiere con el tráfico marítimo, mientras Irán prometió represalias contra instalaciones vinculadas a EE.UU. y países del Golfo como Emiratos Árabes Unidos y Bahréin sufrieron ataques.