Una menorá fue rescatada prácticamente sin daños del atentado terrorista contra la Embajada de Israel en Buenos Aires el 17 de marzo de 1992, que causó 29 muertos y decenas de heridos.
El ataque ocurrió a las 14:50 cuando un furgón cargado de explosivos, conducido por un terrorista suicida, se estrelló contra el edificio en la esquina de Arroyo y Suipacha, destruyendo completamente la sede diplomática.
La menorá, ubicada junto a la escalera en el ingreso principal, sobrevivió intacta en medio de la destrucción, como se ve en fotos publicadas en periódicos sobre una vereda fantasmal.
El hijo de Tzur, primer embajador de Israel en Argentina, relató que su madre la instaló allí. Hoy se la considera un símbolo de resistencia, recuerdo y esperanza, para iluminar un futuro sin terror.