Lucerna, en el corazón de Suiza, se presenta como la ciudad de los cuatro cantones con una historia que remonta al siglo VIII. Esta compacta urbe medieval junto al lago de los Alpes es uno de los destinos más visitados del país, dividida por el río Reus en zonas antigua y moderna que conservan arquitectura intacta del siglo XII al XIV.
El rey Rodolfo I de Habsburgo la convirtió en centro comercial clave de los Alpes, con murallas de casi mil metros, el Puente Capilla construido en 1365 y el casco histórico perfectamente preservados. La torre del agua octogonal y los detalles en madera del puente de casi 200 metros, el segundo más largo de Europa, llaman la atención de los turistas.
La ciudad ofrece calles peatonales con casas gremiales de artesanos, ayuntamiento y fachadas tirolesas de más de 500 años, junto a tiendas tradicionales y bares suizos. El clima alpino cambiante añade magia a las visitas, con iglesias como la jesuítica y restaurantes en terrazas al agua.
Los puentes con rejas trabajadas permiten recorrer la zona antigua caminando, disfrutando del movimiento cotidiano y la vida turística. El programa cierra destacando el encanto histórico de Lucerna como destino emblemático de Suiza, invitando a compartir experiencias en redes sociales.