Yair Lapid, líder opositor israelí, respaldó totalmente la guerra de Estados Unidos e Israel contra Irán, calificándola de "guerra justa" con claridad moral en el siglo XXI. Explicó que en Israel no hay divisiones porque el régimen iraní ha esparcido terror, desarrollado armas nucleares y misiles balísticos contra Israel, y reprimido brutalmente a su pueblo. Un misil iraní cayó cerca de la casa de su madre de 91 años, resaltó.
Lapid rechazó críticas sobre violación del derecho internacional, argumentando que Irán es un Estado terrorista que financia a Hezbollah y Hamas, ha matado a miles de sus propios ciudadanos y busca armas nucleares explícitamente contra Israel. Sobre bajas civiles iraníes, como en un ataque a una escuela, las lamentó como tragedias inevitables de la guerra, pero contrastó con los ataques intencionales iraníes a civiles israelíes.
Los objetivos de la operación son destruir el programa nuclear y de misiles iraníes, y crear condiciones para que el pueblo iraní derroque al régimen, como en las protestas de enero. Lapid criticó las negociaciones previas en Omán como un engaño iraní para ganar tiempo, revelando que acumularon uranio enriquecido para 11 bombas atómicas.
Defendió la decisión de Donald Trump como propia y valiente, negando que Israel lo presionara. Sobre proxies iraníes, advirtió que Israel responderá dolorosamente a los 200 lanzamientos de Hezbollah desde Líbano, urgiendo al gobierno libanés a controlarlos para evitar una escalada mayor y preservar la soberanía del país.