Kim Jong-un presenció una prueba de lanzacohetes múltiples junto a su hija adolescente, vista como posible sucesora, en respuesta a ejercicios militares de Estados Unidos y Corea del Sur que considera un ensayo de invasión.
La agencia central de noticias de Corea del Norte reportó el ejercicio de ataque con 12 lanzacohetes ultra precisos de 600 milímetros disparados frente a la costa oriental, armamento capaz de transportar ojivas nucleares y que genera preocupación internacional.
El líder norcoreano lleva a su hija a eventos públicos para mostrarla al mundo, en medio de tensiones permanentes.