Carlos Navarro, de INTA Marcos Juárez, muestra en Expo Agro un drone aplicador JDI T50 de 50 litros que realiza aplicaciones de líquidos y sólidos para fertilizar, pulverizar y sembrar.
El drone permite cambiar tanques para 40 litros de líquidos o 50 kilos de sólidos como semillas y fertilizantes, y cuenta con cámara frontal para guiar la aplicación en tiempo real, aunque no genera planos de vuelo automáticos.
INTA utiliza también drones más pequeños con cámaras multiespectrales como el Mavi 3 para mapeo previo, detectando malezas y creando prescripciones que optimizan la aplicación precisa, ahorrando químicos, tiempo y combustible sin dañar cultivos.
Esta tecnología mejora la eficiencia económica al aplicar productos solo donde es necesario, como reducir de 3 litros por hectárea en todo el lote a solo en zonas específicas.