El conductor denuncia que el INADI bajo kirchnerismo era una herramienta de persecución contra periodistas disidentes y ñoquis, no de protección real. Celebra su desaparición tras casos como Gran Hermano.
Relata anécdotas personales de vecinos en INADI planeando destruirlo y critica a Victoria Donda y Miriam Lewin por politizar el instituto.
Acusa al INADI de ignorar violaciones reales como la del exgobernador de Tucumán y priorizar ataques a opositores.
Revela sobrecostos con militantes de La Cámpora cobrando sin trabajar para espiar medios.