Estados Unidos extraditó al narco uruguayo Sebastián Marcet desde Bolivia, quien lideró una red que movilizó seis toneladas de cocaína hacia Europa y lavó dinero en instituciones financieras estadounidenses.
Marcet, prófugo desde 2023 y considerado uno de los narcos clave del Cono Sur, fue detenido gracias a la colaboración del presidente boliviano Rodrigo Paz, en la primera acción conjunta bajo el escudo de las Américas impulsado por Donald Trump.
Bolivia, tercer productor mundial de cocaína tras Colombia y Perú, participó en esta operación que fortalece la lucha antinarcóticos en la región.