Diego Frenkel relata que la música se remonta a su temprana infancia en una familia nutrida musicalmente, con su padre tocando contrabajo, guitarra y flautas.
Su madre era melómana absoluta y creció entre influencias como Beatles, Jimi Hendrix, Almendra, Manal, Bach y John Coltrane.
A los cuatro años decidió ser músico, fascinado por Submarino Amarillo de los Beatles, queriendo ser Ringo Starr, y recibió baterías de juguete, pero a los 12 o 13 años pasó a la guitarra y compuso canciones.