Daniel Zupanitschikli, esposo de Beatriz Berenstein, una de las 29 víctimas fatales del atentado terrorista contra la Embajada de Israel en Buenos Aires ocurrido el 17 de marzo de 1992, recuerda en el programa Shalom AMIA los detalles del día a 34 años del hecho.
Ese día llevaron a su hija Shirley, de tres años, al jardín de infantes. Zupanitschikli se dirigió a su oficina cercana a la embajada, desde donde escuchó la explosión alrededor de las tres menos cuarto de la tarde. Al llegar al lugar, vio el edificio derrumbado, servicios de emergencia removiendo escombros y un desastre total, aunque inicialmente no imaginaban un atentado terrorista en la ciudad.
Compañeros sobrevivientes le dijeron que Beatriz se había ido antes, pero ella salió poco antes de la explosión y la onda expansiva la alcanzó en la calle Arroyo, convirtiéndola en una de las primeras víctimas trasladadas a hospitales. La familia inició una angustiosa búsqueda sin datos inmediatos sobre su paradero.
Zupanitschikli destaca la dificultad emocional de cada mes de marzo y la falta de justicia, ya que los años pasan sin avances en el esclarecimiento ni castigo a los responsables. Shirley, desde Israel, intentó obtener material para ayudar, pero la justicia argentina no progresa.
Se anuncian actos conmemorativos: el lunes 16 de marzo a las 19 horas, el tradicional acto de juventud; y el martes 17 a las 14:30 en Arroyo y Suipacha, el acto central. Para Shirley era clave participar en el de juventud para transmitir el legado a nuevas generaciones que no lo vivieron.